Historia: Época Contemporánea

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S. XIX

Según Pascual Madoz,

en el siglo XIX Buñol producía en la agricultura: trigo, cebada, avena, maíz, seda, uva, olivas, algarrobas, pasas, legumbres, frutas y hortalizas. Tenía ganado lanar y cabrío y abundante caza (lobos, zorros, libres, etc.). En cuanto a la industria, tiene la agrícola (vino, aceite, seda…) siete fábricas de papel, seis molinos harineros y dos batanes, para batanear las mantas y algún poco de paño burdo.

A partir de mediados del S. XIX el castillo es cedido a las familias mas humildes que ocupan todos los espacios, incluso las plazas interiores, convirtiéndose en un barrio más de la población.

Al final del siglo XIX se producirá una gran expansión económica derivada de una serie de hechos: el fin de las Guerras Carlistas (1833-1876); la emancipación del dominio señorial (1836); la mejora de las vías de comunicación tanto por el Camino Real de las Cabrillas (1847) como por la vía férrea (1887); las innovaciones técnicas en la agricultura; y, sobre todo, el definitivo desarrollo de la industria, tanto de la papelera (la más antigua, el molino Solernou posteriormente Galán, se construye en 1751); como de la textil (hilados y sedas, después en decadencia) hasta que aparecen las cementeras ya a principios del siglo XX (1917). Buñol se convierte así en uno de los municipios con más tradición industrial de la provincia de Valencia y núcleo de unos de los movimientos obreros más clásicos y potentes.

 


S. XX - XXI

En el final del S. XIX y primer tercio del S. XX, Buñol se convierte en la zona de veraneo de las clases acomodadas de Valencia, surgiendo numerosos merenderos, albergues y segundas residencias, amparados en la abundancia de parajes naturales, llegando a conocérsele como "La Suiza Valenciana". El desarrollo de la actividad industrial y la guerra civil pondría fin a la actividad turística.


Merendero del Ciprés

En 1911 se produce el derrumbe de parte del Castillo produciendo varios muertos, numerosos heridos y la destrucción completa de la calle Palafox, conocida desde entonces como "de la Enruná".


Derrumbre del Castillo en 1911

La guerra Civil y la Dictadura posterior tuvo reflejo en la población , pero por suerte no hubo hechos bélicos en la zona y la represión, a pesar de la alta politización, fue menor que en otras zonas.

Tras la posguerra a partir de los años sesenta representa el auge de la industrialización basado en el cemento y sus derivados y el papel. Buñol se convierte por ello en un foco de atracción para familias procedentes de Castilla y Andalucia, buscando la prosperidad que ofrece este potente foco industrial.

 

Hornos de Cemento
Molino Galán, antigua fábrica de papel

 

Las sucesivas crisis económicas han dado lugar a la desaparición de las industrias papeleras y la minimización del sector cementero.

El futuro de la población pasa por la diversificación de los pilares económicos desarrollando y consolidando la industria alimentaria y atrayendo a nuevas industrias sostenibles, y apostando por "nuevos sectores" como la agricultura y el turismo, aprovechando la cultura musical, el patrimonio histórico y los parajes naturales.

 

Puente Nuevo; Puente de la República
Plaza del Pueblo